
He visto a dos niños
jurarse abrazados
eternas locuras
que sé que ningún ser humano
se las ha enseñado.
Y he visto a la vida,
volar de sus manos
he visto a dos niños mirarse a los ojos
sentirse felices, de estar amarrados
yo he oído el poema
que le ha dedicado
Tu huella es mi paz
y tu horizonte es mi temor
pero tu huella es mi paz
aunque jamás será lo mismo aquel rincón
porque le falta el temblor de tu cuerpo
y le falta a la noche, el relente
y la envidia de la gente.
"...Rescaté lo que quedó del naufragio de mi amor en la tormenta de tus brazos..."
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