martes, 30 de diciembre de 2008

Imposible ponerle titulo a sentimientos tan sinceros.

Quizas haya distancias que terminen por matar relaciones, pero no creo que este sea el caso, y me arriesgo a decirlo porque siempre mantuve con firmeza que lo nuestro era especial, pero tambien creo que a veces es necesario que la persona a la que queremos infinitamente se entere de nuestro amor, para que como en este caso sepa que tiene un "perro"... un perro guardían, como bien se los debe llamar a los amigos.
Y sin mas nada que decir, aca te dejo un par de lineas para que sepas lo que significas para mi.

Y un día la vida te puso en mi camino, y las vueltas de la misma hicieron que te encuentre en una misma sintonía. Y así nació lo nuestro, entre lo cómico y lo que en ese momento nos parecía trágico. Y de esta manera nuestro lazo se fue haciendo cada vez más fuerte.

Y hoy puedo decir que gracias a vos superé muchas cosas ((que en ese momento me superaban)); y es por eso que fuera del balance que pueda hacer de este año, entre las cosas negativas que encuentro en él, hay una que resplandece con su brillo por lo maravillosa que es, y es que sigo teniendo tu amistad… que el amor que siento por vos no muto, ni cambio, ni mucho menos, quizás hoy no se demuestre tanto, o mejor dicho tan seguido, pero esta.
Te puedo asegurar que estas presente en cada día, que no existió uno en el que no te hayas cruzado por mi mente. No falto un día en el que un recuerdo, de los que guardo con mucho amor en lo profundo de mi corazón, no me haya hecho sonreír.
Y hoy quiero decirte, quizás por todas las veces que calle: que sos importante, que nunca pasaste ni pasaras desapercibida por mi vida; y por sobre todo que estoy feliz de lo que lograste y que me llena de alegría que tus deseos se vayan cumpliendo poco a poco.
Espero que el año entrante te sorprenda con miles de cosas hermosas, miles de momentos mágicos, y que todos (pero tooodos) tus deseos se cumplan.

Lo mejor para vos amiga!

Te amo!

domingo, 21 de diciembre de 2008

¿Y si nunca se puede modificar?


Maldita costumbre de arruinar lo hermoso… de complicar las cosas… hasta lo más sencillo conmigo se oscurece, se tuerce, se pudre.
¿¿Por qué??... ¿Por qué no se amar de forma cristalina?…sin “peros”, por más que trato en un momento todo se quiebra…y ya no hay más…no dejo que siga más… y de ahí todo se derrumba.
Es una lástima porque por más que trate…una y mil veces… siempre caigo en la retórica…y nuevamente no te merezco, y nuevamente esto lastima más de lo que nos hace feliz… y nuevamente dudo; de vos, de mi, de nosotros...Y del resto.

Quizas conmigo el amor sea directamente proporcional con el dolor, quizas nunca aprenda a amar de otra manera. Quizas este condenada a lastimar a la gente que quiero a mi lado.
Hoy simplemente no creo que haya una solución, y creo que así como están las cosas no las merece nadie…o por lo menos vos no. Y vos decís que trate, pero yo no doy más, y nuevamente brotan lágrimas de mis ojos… y otra vez soy un fantasma en esta ciudad, en este barrio, en esta fría casa… y nuevamente somos extraños, con miles de recuerdos hermosos, pero hoy solo significan eso… recuerdos.




Fue algo de lo que salve de la muerte de mi primer y último templo de sentimientos compartidos, tenia ganas de recordar, porque caer en eso significa no olvidar; y quizas, en algunas ocasiones, no olvidar lleve a crecer, madurar, y no cometer los mismos errores.

jueves, 18 de diciembre de 2008

"Andabamos sin buscarnos, pero sabiendo que andabamos para encontrarnos"

"Pero el amor, esa palabra... Moralista Horacio, temeroso de pasiones sin una razón de aguas hondas, desconcertado y arisco en la ciudad donde el amor se llama con todos los nombres de todas las calles, de todas las casas, de todos los pisos, de todas las habitaciones, de todas las camas, de todos los sueños, de todos los olvidos o los recuerdos. Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni Le Corbusier van a hacer un puente sostenido de un solo lado, y no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación del amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero. Claro que te curarás, porque vivís en la salud, después de mí será cualquier otro, eso se cambia como los corpiños. Tan triste oyendo al cínico Horacio que quiere un amor pasaporte, amor pasamontañas, amor llave, amor revólver, amor que le dé los mil ojos de Argos, la ubicuidad, el silencio desde donde la música es posible, la raíz desde donde se podría empezar a tejer una lengua. Y es tonto porque todo eso duerme un poco en vos, no habría más que sumergirte en un vaso de agua como una flor japonesa y poco a poco empezarían a brotar los pétalos coloreados, se hincharían las formas combadas, crecería la hermosura. Dadora de infinito, yo no sé tomar, perdoname. Me estás alcanzando una manzana y yo he dejado los dientes en la mesa de luz. Stop, ya está bien así. También puedo ser grosero, fájate. Pero fijate bien, porque no es gratuito.
¿Por qué stop? Por miedo de empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. Así viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos, convencidos del amor-que-sienten-por-sus-esposas. De la palabra a los actos, che; en general sin verba no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al verse. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto. Pero estoy solo en mi pieza, caigo en artilugios de escriba, las perras negras se vengan cómo pueden, me mordisquean desde abajo de la mesa. ¿Se dice abajo o debajo? Lo mismo te muerden. ¿Por qué, por qué, pourquoi, why, warum, perchè este horror a las perras negras? Miralas ahí en ese poema de Nashe, convertidas en abejas. Y ahí, en dos versos de Octavio Paz, muslos del sol, recintos del verano. Pero un mismo cuerpo de mujer es María y la Brinvilliers, los ojos que se nublan mirando un bello ocaso son la misma óptica que se regala con los retorcimientos de un ahorcado. Tengo miedo de ese proxenetismo, de tinta y de voces, mar de lenguas lamiendo el culo del mundo. Miel y leche hay debajo de tu lengua..."

Rayuela, Julio Cortazar

viernes, 12 de diciembre de 2008

Sin miedo a caer... ((quizas es un simple sinónimo de Libertad))



Me rio de vos y tu mediocridad.Me rio de mi y mi estupidez.

Mejor...mejor es como hoy me encuentra este verano traicionero. Amigándome conmigo, siendo amiga de mis penas. Mi activo presenta menos lagrimas... quizás algo más de nicotina. Pero el resultado de este año me muestra feliz. Feliz con o sin vos... porque definitivamente ahora estoy FELIZ CONMIGO!

El estado de estrolarme contra el piso, hoy por hoy, es conocido, y ya no tengo miedo a volar, pero solo porque ya no me da terror el caer. Hoy puedo entender que hay cosas más importantes, que hay cosas que movilizan, que no tooodo se resume a vos, o a él, o a ella. O quizas sera que hoy comprendi que puede ser que todo este ligado a un nosotros, que a veces se desprende y luego vuelve a florecer.

Todo pasa y todo queda... dice serrat, gran verdad! solo habra que pasar haciendo camiiinos.

Hoy sin mucha gente, con otro tanto que no me pensaba... hoy sin vos, hoy con "vos". hoy con ustedes...pero sobretodo: hoy conmigo.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

-- CadaLocoConSuTema --

Cada loco con su tema,
contra gustos no hay disputas:
artefactos, bestias, hombres y mujeres,
cada uno es como es,
cada quién es cada cual
y baja las escaleras como quiere.

Pero, puestos a escoger, soy partidario
de las voces de la calle
más que del diccionario,
me privan más los barrios
que el centro de la ciudad
y los artesanos más que la factoría,
la razón que la fuerza,
el instinto que la urbanidad
y un siux más que el Séptimo de Caballería.

Prefiero los caminos a las fronteras
y una mariposa al Rockefeller Center
y el farero de Capdepera ¹
al vigía de Occidente.

Prefiero querer a poder,
palpar a pisar,
ganar a perder,
besar a reñir,
bailar a desfilar
y disfrutar a medir.

Prefiero volar a correr,
hacer a pensar,
amar a querer,
tomar a pedir.
Antes que nada soy
partidario de vivir.

Cada loco con su tema,
contra gustos no hay disputas:
artefactos, bestias, hombres y mujeres,
cada uno es como es,
cada quién es cada cual
y baja las escaleras como quiere.

Pero, puestos a escoger, prefiero
un buen polvo a un rapapolvo
y un bombero a un bombardero,
crecer a sentar cabeza, prefiero
la carne al metal
y las ventanas a las ventanillas,
el lunar de tu cara
a la Pinacoteca Nacional
y la revolución a las pesadillas.

Prefiero, el tiempo al oro,
la vida al sueño,
el perro al collar,
las nueces al ruido
y al sabio por conocer
que a los locos conocidos.

Prefiero, querer a poder,
palpar a pisar,
ganar a perder,
besar a reñir,
bailar a desfilar
y disfrutar a medir.

Prefiero volar a correr,
hacer a pensar,
amar a querer,
tomar a pedir.
Antes que nada soy
partidario de vivir.


Identifica a más de uno

sábado, 1 de noviembre de 2008

Más de lo mismo, nada sin modificar.

Se acercaba el final del día. Por fin luego de que las horas se estiraran de manera insoportable, otro día había terminado. Dentro de todo, fue uno de los mejores que tuvo en estas últimas semanas. Su vida había cambiado tanto en este último tiempo. Y con la vida misma, ella también cambió.
Luego de una cena en la que, como por lo general, no probó bocado. Luego de lavar los cacharros que habían dejado 5 personas. Luego de que todos siguieran con sus actividades de rutina; se abstrajo de la realidad. Se encerró en su trinchera, pero no, sin antes poner la pava para tomar sus esperados amargos del día, o mejor dicho, de la noche.
Fue necesario hacer un balance de cómo estaban las cosas, luego del terremoto que provocó su presencia, había que acomodar ideas. Cuánto había perdido, cuánto había ganado. La realidad arrojaba resultados que asustaban. Su activo marcaba millones de lágrimas, un debacle emocional, un amor frustrado, un préstamo de cariño con intereses imposibles de pagar. Los restos de fuerzas, que le quedaban, no alcanzaban para saldar tanta pena. Pero no todo era tan malo, había aprendido a esperar, y a amar. El problema era el costo de la enseñanza dada. Le dolía… y mucho. Su cuerpo estaba cansado; pesaba demasiado esta pena.
Mientras abrigaba su torso, con su saco preferido, regalito de papá. Se sentó en la silla que, como cada noche, esperaba ansiosa su llegada. Miró el reloj en la pantalla que lastimaba sus ojos marrones; descubriendo que tenía tiempo de sobra para escribir, escarbar su mente, volcar sentimientos, aclarar pensamientos. Pero ante todo, debía ordenar las acciones que debería desarrollar en los próximos días; tanto en lo laboral, como en lo facultativo. También debía decidir qué haría con sus sentimientos. Lo que haría con él.
De repente el cursor quedo titilando sobre la hoja en blanco. Las voces comenzaron a retumbar en su cabeza. “Son cosas de la vida”, afirma la gente que tiene más camino recorrido. “Para aprender y crecer, hay que sufrir”. Y por lo visto, esto debe ser real. Porque las cosas en su vida, no se desarrollaban de otra forma, que no fuera con dolor de por medio.
Despertó del ensueño, se despabiló, prendió un pucho; y él apareció. Su cara, sus rasgos, el pelo rozando su mentón. El timbre de su voz. Su mirada angelical. Ya antes había escrito sobre esa mirada, sobre lo dulce que era, sobre lo triste que se veía. Su cabeza estaba en blanco, o mejor dicho, llena de él. Esta vez, quería transmitir algo diferente en sus escritos. Quería escribir sobre la realidad, sobre el hambre del mundo, sobre la falta de identidad que tiene esta estúpida sociedad. Pero no, ese hombre no se lo permitía. Estaba monotemática, aunque debía agradecerle, porque por su desamor y “destrato”, había descubierto en su interior su parte creadora. Ella escribía por él, la parte odiosa, era que solo escribía de él.
Su vida, su rutina, su trabajo, sus cursadas; estaban llenas… repletas de ese hombre. No había momento en el que se encontrara sola. Por más que el mundo desaparezca; su olor, sus movimientos, su respiración; la acompañaba en cada paso dado. En cada momento vivido.
Trato recordar lo que había hecho en el día, y se dio cuenta que, lo que era su cable a tierra, le estaba costando bastante trabajo. Caminar ya no era tan fácil, pero si sumamente necesario. Adoraba el ritual de adornar con harapos su cuerpo, calzarse su mp3 y caminar. Caminar para distraerse, y contradictoriamente para pensar. Pensar, preocuparse por la caída de la cultura y soñar con utópicas formas de remontarla. Pensar en su futuro, próximo y lejano; y sobre todo pensar en él. Su conclusión era siempre la misma, lo más sano era olvidarlo, pero indudablemente, no era lo más fácil.
La vida le pesaba, la rutina le pesaba; lo vivido semanas atrás… le pesaba. No podía olvidarlo, una y otra vez, lo que ocurrió entre ellos, se repetía sin cesar. Adoraba su personalidad en un 98%, amaba lo que era, lo que hacía, lo que pensaba, su filosofía… lo amaba. Pero no podía aceptar que haga estas cosas, ninguna persona que tuviera sentimientos lo permitiría. No era posible que ese hombre tan lleno de principios, sea tan poco caballero. Por lo visto hasta hora, lo que para ella había sido una noche de profundo amor, en la que dejó por entero su corazón; para él había sido solo un quite de ganas. Satisfacción biológica. También se podría llamar “instinto animal”. Era ilógico, pero real. Y una vez más pensaba que hacer; y otra vez la mejor opción… era olvidar.
No había forma de hacer reaccionar a ese muchacho. Ese espécimen raro, mezcla de niño caprichoso, y hombre hecho y derecho. Aun que siendo realistas de esto último no tenía nada. Más bien, era un adolescente con poco tacto. Era extraño en todo sentido, y eso le encantaba. Pero cuando hacia estas pendejadas maldecía el día, en el que por puta casualidad, se cruzo en su vida. Maldecía su perseverancia en buscarlo. Se maldecía a ella por amarlo. Porque la realidad era esa, ella lo amaba; y el 2% que le faltaba de maravilloso a él, se debía a que no sentía tal cosa por ella. No la amaba y eso dolía.
Y sus días transcurrían de esta forma. Levantándose, trabajando, estudiando, madrugada en frente de la PC escribiendo. Y a cada segundo del día, mientras hacia estas cosas por mera rutina, lo esperaba. Esperaba su señal, esperaba su llamado… ya no que viniera a buscarla. Había dejado de creer en los reyes hacía muchos años. Esperaba, lloraba, sufría… y sonreía recordándolo.
Tenían muy buena relación, o por lo menos era lo que ella sentía, afirmar algo con él era imposible. Reían mucho, compartían infinidad de gustos, ideales. Es más, él nunca se va a enterar, pero ella había planificado para su futuro lo mismo que él. Escapar de la odiosa cuidad, de esta selva enorme donde el poderoso mata ideas, principios y personas. Ella también quería irse. Ir al norte y ejercer allá. Ser feliz y vivir tranquila. Era raro, pero si los veías, te daban ganas de apostar a la pareja. Qué bueno que esa timba no existe, si no la economía de más de uno hubiera quebrado.
Por un segundo Natalia se bajo de la calesita, que era su cabeza. Miro la hoja en blanco del Word. Cerró la ventana. Miro la hora en el reloj, de esa pantalla que ya no lastimaba tantos sus ojos. Las lagrimas había formado un “protector” de sal, que no dejaba que el brillo de la misma, impacte sobre sus retinas. Seco sus mejillas. Era tarde. Tan tarde que el odioso día, en el que había intentado escribir, había terminado. Y como la obviedad lo dice, el jueves había comenzado. Linda manera de arrancar. Llorando y con un nudo en el pecho.
Definitivamente debía ponerle un fin a esta “historia”, por llamarla de alguna manera. Ella nunca sería la princesa del cuento encantado. Ni tendría hada madrinas, y por sobre todo “ÉL” no sería su príncipe azul. Una vez una mujer le había dicho una gran verdad: Los príncipes azules destiñen.
Y el señor, definitivamente, no sería la excepción.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Las distancias se agrandan, y nuevamente siento frió en mi cuerpo. Sera que ya no estas? Si estoy segura que se debe a eso. Tendré que acostumbrarme a sentir inviernos en mi piel y mi corazón.
Es loco pero no te doy paz ni en estas situaciones, estando así: lejos, solos, cada cual por la suya, esporádicamente juntos; hasta en estas situaciones te peleo, te enfermo, te ataco. Es mi triste realidad no me dejo estar bien, y por ende trasmito eso a mi gente. Cuando digo que tengo la "Maldita costumbre de arruina lo hermoso" lo digo porque se de lo que hablo; porque a eso se resume toda mi naturaleza.

Nuevamente perdón.

-Muñequita Suicida-


Tarde productiva en la vida de Natalia. Estaba haciendo lo que amaba. Compartía inolvidables momentos con su compañera de ruta. Estaba plena. Pero, de buenas a primeras, una brisa primaveral la distrajo; paró un minuto su vida. La puso en pausa y revisó a su alrededor… él seguía sin estar. Nuevamente se sintió caer. Sus alas ya no respondían. Caía sin poder evitarlo, en un precipicio sin final.
Caía otra vez en la garras de ese monstruo. Ese mostro que era hombre. Ese hombre que la lastimaba, desgarraba su cuero, mataba su corazón y amor, ese que le arrancaba las alas de cuajo. Ese hombre al que, al fin y al cabo, amaba con todo su ser. Con sus miserias y aciertos.
Ella era especial. Tenía un corazón noble, estaba llena de principios, y repleta de amor por entregar.
Él era un tipo común, un tipazo como persona, una basura como “hombre”. Cuando dejaba de ser empleado, cuando dejaba de ser vecino, jefe, voluntario, artista… cuando era simplemente un hombre que tenía delante suyo una frágil mujer…se volvía una basura, de esas que contaminan sin límite. Y aun así ella se entregaba, aun así lo amaba, aun así le regalaba todo su ser, y en el combo también venia toda su inocencia.
Y de repente, una vez más, ya no era tan feliz, ya no tenía tantas fuerzas, ya no era una mujer… mutaba en una chiquilla llena de miedos, esos miedos que paralizan, esos que no te dejan ser, que no te dejan pensar… esos que dé a ratos la hacían sentir completamente enamorada, pero al mismo tiempo no la dejaban mover.
No podía ser ella, no podía hacer lo que simplemente le nacía, no podía, no quería… se limitaba, se llenaba de barreras, de bozales que ya no la dejaban gritar su verdad. Bozales y mordazas que enmudecían su amor. Porque la verdad es que nunca lo supo, pero siempre presintió que, si decía y hacia lo que le salía del alma, su hombre especial (su monstruo despiadado) escaparía lejos de su ser. Y realmente no estaba preparada para dejar las miserias que Martín le entregaba con mucha resistencia.
Y de esta forma fue perdiendo su magia. Su corazón y alma enfriaron de manera increíble. Su risa se opaco, su mirada perdió brillo. Sus sueños murieron luego de largo sufrimiento y agonía. Y así la dulce muchacha, la futura mujer, la miedosa niña… todas las personas que formaban su “yo” cayeron en un pozo. Y luego de esto, sus alas no respondieron más. Y de esta forma fue como se convirtió en un activo más en el gran stock de muñecas de porcelana. Esas dulces, pero inútiles muñecas que en su rostro reflejan el dolor que provoca el amor.

lunes, 27 de octubre de 2008

Por una -CulturaMasIva-


Como plasmar en algunas líneas lo que se sintió este domingo. Domingo que veníamos esperando hacia tanto tiempo con Natacha.
Hermoso grupo el que se armó. Estas movidas generan lo mágico de la vida, conocer personas que están en la misma que vos. Gente con la que se puede compartir los que nos hace sentir salidas como estas. Gente que con la que nutrís tu espíritu, tu alma y tu corazón.
Este domingo 26 nació de manera explícita -Culturama-, en la localidad de Lanús. El “debut” fue en la plaza “Ricardo Rojas”, llevando a cabo la propuesta de tener una tarde llena de literatura y juegos, para los niños y adultos que quisieran compartir una tarde diferente.
Los resultados fueron muy positivos, tuvimos la aceptación y el reconocimiento del público, que se mostro muy agradecido, e interesado por las movidas que se hacen.

Que se puede decir… FELIZ!!!! Así es como quedamos los colaboradores activos del día.
Desde mi humilde blog: les mando las Gracias infinitas a la gente que nos hizo el aguante!! , a la que nos difundió, a la que se sentó a hacer invitaciones, a la que nos ayudó de alguna u otra forma.
Y por sobre todo gracias a la gente de Culturama (F.Varela) que nos incluyo en su proyecto y nos ayudan a crecer!

Hasta la próxima!

domingo, 12 de octubre de 2008

- 12 de octubre -


Vivimos una experiencia única, maravilloso lo que movió en cada uno la salida de hoy.

Vamos por mas chicos!! gracias por todo...


El día 11 de Octubre (el último día de la libertad, el día de reafirmación de las culturas originarias y de la americanidad).
Si sabemos que lo hecho tiempos atrás está mal, si fue un genocidio y robo masivo a las culturas aborígenes, reivindiquemos lo que hoy se les sigue haciendo, y no en menor medida. Hoy los aborígenes, las culturas Tobas, Quechuas, Wichis y demás… siguen excluidos, no participan en política, ni en tomas de decisiones.
Seamos coherentes y tratemos a los dueños de esta tierra con el respeto que se merecen.


¿Día de la raza?

¿De qué raza hablamos? Tomemos conciencia, la raza es una…LA HUMANA!
«Los indios, víctimas del más gigantesco despojo de la historia universal, siguen sufriendo la usurpación de los últimos restos de sus tierras, y siguen condenados a la negación de su identidad diferente. Se les sigue prohibiendo vivir a su modo y manera, se les sigue negando el derecho de ser» (Eduardo Galeano, “Ser como ellos”).

Se mató para apropiarse, se colonizó para adueñarse.

jueves, 9 de octubre de 2008

La dejó...se dejó


Él la había dejado, después de tantos amagues y gambetas, la había dejado. ¿Cuándo ocurrió? ¿En qué momento ella permitió que su amor muriera?. Le había dado muchas señales, le había demostrado con expresiones y hasta con charlas que necesitaba más de ella. Y ahora lo recordaba, tarde.
Pero no, ella no podía bajar de su pedestal, no podía dejar su orgullo a un lado, y escuchar; y ni hablar de hacer algo por solucionar lo que ella venia matando, de forma lenta pero letal. Y ahora se arrepentía, ahora que su amor ya no estaba, ahora que no había serenatas, ni noches compartidas; ahora que había silencio en su celular y en su corazón... lo extrañaba; ahora se daba cuenta lo que significaba en su vida.
Ahora que no había planes de futuros compartidos, ahora que la propuesta de vivir juntos se había esfumado. Ahora se daba cuenta de lo que perdió.
Él la adoraba. Era su musa, su lápiz y papel; escribir sobre su belleza...combinando la perfección de sus ojos, con lo horrible que se veía el mundo, eran sus mejores obras; o por lo menos las que más amaba. Había hecho miles de propuestas y malabares, para conformar sus caprichos de niña adolescente, fuera de que hacía unos 6 años que había dejado de serlo, por lo menos en su DNI.
Pero no, nunca era suficiente para la nena que tenia incrustada en su corazón, nunca le basta, nunca estaba bien lo que este pobre infeliz proponía; nunca la conformó con sus proyectos, su estilo de vida, y ni hablar de lo que ocurría cuando dejaba ver el desorden de su casa y su cabeza.
Ella en un principio era feliz, estar con una persona como él, lo que muchos llamarían raro o poco convencional, la llenaba; la había hecho vivir, la había hecho olvidar de sus problemas familiares y había aplacado sus brotes psicóticos. Se había encargado de enamorarlo profundamente; pese a su superficialidad, y a su estilo de vida, estructurado y "perfecto"; la antesis de su amado. Y una vez logrado esto, una vez que la relación estaba afianzada, una vez que él había dejado sus miedos, de volver a fracasar, guardados en el baúl del olvido. Ahí empezó el juego macabro.
Ahí dejó ver su verdadero "yo", en ese momento en el que la relación necesitaba de una lucha en pareja para sobrellevar los tragos amargos que nos da la vida, ahí ella comenzó a tirar para el lado contrario. Se había aburrido, él ya no la hacía tan feliz, él ya era "él" y a ella no le gustaba tanto la idea de ese "para siempre juntos" con eso. Era demasiado bizarro, demasiado bohemio, demasiado enquilombado.
La verdad es que él no era perfecto, era un hombre común, con problemas comunes, con sueños y proyectos, era un hombre que trataba de levantar cabeza en el amor. Después de un fracaso que casi lo destroza, encontró a esta muchachita y en cuanto asomó un poquito la idea de volver a comenzar; ella la aniquilo.
Y después de miles de maltratos, de golpes físicos y psicológicos, después de tanto luchar y pelear por este amor, después de 3 años; él la dejo, con mucha pena y dolor, la dejó.
En si se dejó... se dejó "ser", comenzó a ser...ser el hombre que él quería, ser la persona que él anhelaba.
Y de repente en un típico viaje en tren desde Escalada a Constitución se dio cuenta que estando preso de un dolor, ya conocido, era libre. Podía ser y hacer lo que quería, cuando quería. Ya no había que cumplir, ya nadie estorbaría su cocina, y menos su cama. Nadie dispararía odiosos ¿Qué? , ¿Por qué? ni ¿Cuando?
Era libre, tenía paz...era feliz.

jueves, 2 de octubre de 2008

...Escapar...


Y ahí estaba ella. Esperando la llegada de su remis, dispuesta a dejar todo atrás y partir… mejor dicho, escapar. La espera se hacía eterna; nunca se había duchado tan rápido como aquella madrugada fría de abril. Y ahí se encontraba, sentada sobre el piso, recostada sobre la pared de ladrillos, prácticamente derrumbada en el pasillo; padeciendo la tardanza del automóvil que la llevaría hasta Retiro.
Y ahí estaba… inmóvil, como en una fotografía; levemente inclinada sobre la derecha, apoyada con su frágil brazo sobre su bolso, en el que trasladaba lo mínimo e indispensable; esa era una actitud nueva en ella, porque se había encontrado dejado de lado su manía de guardar cosas absurdas por miedo a necesitarlas. Esperando, siempre esperando… casi casi al borde de la desesperación.
Hacia unos días había decidido cambiar de rumbo su vida, limpiar su cabeza, desconectar su corazón. La idea en un principio la lleno de esperanzas. La manera de solucionar todo, tenía como primer paso, mirarlo desde afuera, abstraerse de ese núcleo, de ese agujero negro que la succionaba a dejar de ser.
Dejar de ser ella, para ser lo que su entorno quería; dejar de aspirar a ser libre, porque el contexto no lo permitía; dejar de ser miles de cosas, por diversos motivos, que eran primordiales para todos menos para ella. Ella, que estaba entre ser mujer y niña, estudiante y profesora, entre hija y persona. Y decimos esto último porque sus padres nunca le permitieron un mínimo error, no!, en su familia no había errores, o mejor dicho si los había y a montones, pero nunca… nunca, se los dejaba ver. Para los ojos del mundo ellos lo tenían todo, y en ese combo se incluía una felicidad de cartón.
Pero como era de esperarse, luego de todo lo bueno que podía vislumbrar de este viaje, se aterro. Natalia, la llamaremos así. Tenía la facilidad de encontrarse diciendo que algo era perfecto, y al segundo afirmando lo basura que le parecía la idea. Y hacia ese tipo de afirmaciones, porque le tenia pánico a lo nuevo, a lo que no estuviera en su control, a lo que quedaba en manos de, lo que algunos llaman, destino.
Y lo que más la asustaba de este viaje, era la vuelta, como iba a volver. Ella quería cambiar, quería un vuelco, quería encontrarse. Pero temía que a la vuelta todo fuera diferente. Que esas ganas de pelear por ese amor, que hoy tanto valía la pena, se hayan desvanecido. Temía caer en la cuenta de que ese hombre que parecía no correspondido, no merecía sus lágrimas, no merecía su tiempo, y muchísimo menos merecía su amor.
La verdad es que todo esto estalló, porque una vez mas él no se la jugó, porque una vez más gambeteó, esquivó, escapó. Esto estalló porque una vez más él no acepto su propuesta de amor. Porque de haber sido distinta su respuesta, todo lo demás era soportable. Los problemas institucionales en su facultad, los problemas laborales y sobre todo económicos, los problemas familiares; todo hubiese sido fácilmente manejable con “él” a su lado. Pero no, ese hombre no tomaba la responsabilidad de acompañarla a crecer, él no aportaba, no planeaba, no la amaba.
Era extraño, y sumamente contradictorio. Nati quería cambiar, pero odiaba la idea de necesitarlo. Aturdían su cabeza los temores de que al regresar y encontrar lo que dejó, ya nada fuera lo mismo, porque ella ya antes de partir no era la misma. Porque aun antes cerrar la puerta se encontró diciendo que todo lo que tenía era una porquería, y que definitivamente ya no quería más ese manojo de basura al que antes llamaba vida.
NO, ya no quería someterse, ya no quería acatar, ya no quería mendigar… quería ser dueña de sus acciones, poder expresar libremente sus pensamientos. Quería dejar de cuidarse, y simplemente hacer lo que le nacía, quería dejar de pensar y analizar cómo le caería sus acciones al resto, y sobre todo a él. Quería ser libre.
Y de repente el bocinazo del Peugeot la despertó del trance en el que había caído, agarró todo y salió disparada, en ese pasillo dejo muchas cosas, muchas personas. Cerró la puerta de calle, subió al auto, y volteo para mirar por el vidrio trasero. Se le cruzaron miles de momentos y situaciones, se le aparecieron las cosas que no sabía si a la vuelta llamaría: hogar, amistad, amor.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

D I S T A N C I A S

Comenzó la primavera, el invierno quedo atrás; por lo menos en cuanto al calendario, así es. Porque el frio sigue calando nuestros huesos. Las tardes grises siguen empañando nuestras almas, y cortajeando nuestros corazones.
Pero con la primavera vienen los recuerdos de tiempos pasados, de tiempos mejores, en los que miles de mañanas y tardes eran compartidas, en donde las noches no eran sinónimos de soledad.
Días en los que tu presencia era palpable, porque te tenía en frente, y en los pocos casos en los que no fuera así, estabas a un par de números de distancia. Porque solo era necesario apretar send en mi celular y tu voz inundaba mi vida, mi casa; y ahuyentaba preocupaciones y penas.
Hoy todo es diferente, hoy ya no somos nosotros; si no vos y yo. Pero seguís presente en mis días, no pasa uno, en el que no piense en vos. Tu presencia ya no es palpable, pero de forma virtual seguís acá como ayer. Acompañándome en noches de garaje, en tardes de mates al sol, en madrugadas de estudiar. Seguís acá porque aun que ya no estés, aun que algún camino te haya llevado lejos, yo te guardo en lo profundo de mi corazón.
Y hoy no es un día cualquiera, hoy en otros tiempos fue uno de mis días más felices, en el que nos unimos pensando en que nunca habría una separación. Pero la vida nunca es predecible, y mucho menos panificable. Y acá estamos… distanciados, pero cerca.
Y así va a ser por siempre, porque yo no me voy a alejar de vos, por que fuiste sos y vas a ser una persona muy importante en mi vida.
Brindo por tantos momentos hermosos juntos; brindo por los momentos que de seguro viviremos, compartiremos, cerca…pero inevitablemente alejados.

martes, 16 de septiembre de 2008

...Recorte de los textos de dos grandes...

"El universo siempre esta dispuesto a complacernos, por eso estamos rodeados de buenas noticias.

Cada mañana es una buena noticia, cada hombre justo es una buena noticia, cada niño que nace es una buena noticia. Porque cada niño que nace significa que dios todavía cree en nosotros, si no no seguiría mandando gente al mundo.

Es mas, cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos.

Mi abuela decía -Habría que acabar con lo uniformes que le dan autoridad a cualquiera... ¿Qué es un general desnudo?

Tenía derecho a hablar de esto porque ella estuvo casada con un Coronel. Que eso si había que reconocerlo era un hombre muy valiente. Solamente le tenia miedo a los "BOLUDOS".

Un día le pregunte ¿Por qué? y me dijo -Por que son muchos, no hay forma de cubrir semejante frente.

Por temprano que te levantes, a donde vayas, ya esta lleno de boludos. Y son peligrosos, porque al ser mayoría eligen hasta el presidente.

Y los hay de toda categoría. Por ejemplo:

El boludo informático, que es un boludo computado.

El boludo burócrata, que es oficialmente boludo.

El boludo optimista, que cree que no es boludo.

El boludo pesimista, que cree que el es él único boludo.

El boludo esférico, porque es boludo por todos lados.

El boludo fosforescente, porque hasta de noche se ve que por allá viene un boludo.

El boludo de referencia, ¿Donde esta Alberto? allá al lado del boludo de traje marrón.

El boludo de sangre azul, que es hijo y nieto de boludos.

Y EL MAS PELIGROSO DE TODOS... EL BOLUDO DEMAGOGO, QUE CREE QUE EL PUEBLO ES BOLUDO!!!"
Facundo Cabral



"¿Qué es un hombre sin un sueño?... -Nada.

Un hombre sin un sueño a lo sumo es un cuidadano. Y es grande la diferencia entre un hombre y un cuidadano.

Cuidadano es él que depende de esa abstraccion que llamamos estado. El estado es la teta donde maman los cuidadanos, pero el cancer del hombre. El hombre depende de dios, es decir de la mismisima vida.

Cuidadano es el que esta esperando que alguien haga por él; lo que él no haria ni por él, ni por nadie. Hombre es el que sabe que para vivir mejor hay que ser mejor.

Cuidadano es el que busca la verdad y el culpable fuera de él; hombre es el que sabe que a la verdad y al culpable se lo buscan dentro de uno.

A demás en una ciudad competitiva y comparativa como la nuestra, si existe una escala de valores... que evidentemente existe, un hombre es un ser invalorable; sin embargo un cuidadano tiene un precio específico, un cuidadano vale exactamente UN VOTO. "
Facundo Cabral y Alberto Cortez







lunes, 15 de septiembre de 2008

PAZ

Desconcertada y aturdida... así me siento cada vez que el huracán de los malos tratos arrolla con todo lo que encuentra a su paso. En ese momento es cuando más que nunca me encierro y me encuentro así, en mi espacio personal, sola... escuchando algo para deleitar mis oídos. O quizás de forma paralela, también ponga música para tapar tus gritos.
Pero igual te escucho, escucho tus talones que golpean el techo de mi guarida, algún que otro grito amenasante, que lo que logra es asesinar a sangre fría lo poco de autoestima que les queda, que me queda, que nos queda.
Y cuando hay silencio, es entonces cuando me preocupo, bajo el volumen, y subo. Entro a la pieza de los inocentes, de los que no tiene nada que ver con este atentado a la tranquilidad que hacia unos días nos apañaba.
Ella esta tapada con la frazada hasta la nariz, tiene la tele encendida en su canal favorito, pero sin embargo al tiene en mudo, como si no le importara escuchar, lo que otras noches parece irreemplazable. La beso en la frente, le digo que se tranquilice que yo estoy ahí para cuidarla y protegerla; miento diciéndole que esto pronto va a pasar, y que no se va a repetir, por que ellos van a recapacitar. Esa es la misma mentira que me repetía, a mi misma, cuando yo tenia su edad. Subo el volumen, de forma que lo único que pueda oír sea la ficción en la que a ella le gustaría vivir. Salgo destrozada... las palabras de la pequeña mujer me aniquilaban... y ahí me volvía a gritar... es por esto que tenes que estar acá!!!. Cosa que muchas veces puse en tela de juicio.
Camino hasta el cuarto de él. Y ahí estaba, perdido, colgado en sus pensamiento, ajeno a toda realidad, contaminandose con la pc , la televisión , y la música a mil. Y ahí es cuando me preocupo, le hablo, y no responde, practicamente tengo que gritarle para que reaccione, en el momento que logro su atención, le pregunto si esta bien... y responde que si. Lo que me inquieta y preocupa de este proyecto de hombre es que no exterioriza, no grita, no llora, ni putea. Es más, no habla.
Y si tengo miedo, tengo miedo por ellos. Mejor dicho, tengo terror. Y es por eso que estoy todavía acá, porque no puedo ser tan egoísta de escapar, y dejarlos solos en este infierno. No puedo ser tan cobarde de huir y dejarlos enfrentar esto solos. A mi también me duele, pero es así desde que tengo noción, y la verdad es que tristemente...ya nada, de lo que hagan y digan, me sorprende.
Y luego de ver que todo esta en "orden" vuelvo a mi refugio, me siento... subo el volumen, y te vuelvo a escuchar. Vuelvo a tapar los gritos con esa voz y esos acordes que me hacen soñar, que es lo que de alguna forma me hacen escapar de esta realidad.
Y ahí estamos los 3, repartidos, cada cual en su trinchera, ocultando lo que tanto nos duele, y huyendo de la única forma que se puede...con la imaginación.
Afirmando, cada cual a su manera, que cambiaría todo lo que tiene... solo por un poco de paz.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Cansada de escuchar quejas.

"El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio del poroto, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales. "
Bertolt Brecht.
Cada uno desde su lugar sabe que hacer, siempre hay algo para hacer. Idiota el que afirma que todo esta perdido. Ahora, si preferís ignorar tu responsabilidad, hace el favor de por lo menos no estorbar... y no hinches las pelotas con tus quejas. Acá todos somos responsables!

domingo, 7 de septiembre de 2008

Your love is sweet misery

Te vi, sentí o quise sentir que me veías; y apartir de ese dulce momento en que nuestras miradas se cruzaron por primera vez, todo en mi vida comenzó a tener otro color...otro aroma...otro sonido.
Todavía no se a dónde vamos con tantas miradas y sonrisas; conversaciones que desearía que nunca terminen. Hermosas tardes lluviosas y soleadas, donde de forma muy pudorosa, en el fondo, desnudamos miedos, fracasos, tristezas. Tardes y noches en la que todo se vuelve maravilloso, en donde verdaderamente cabe la duda ¿Qué te da mas placer, el cielo o en infierno en la piel?
Aun no se de donde vienen esos ojos de mirada tan tierna, cuánto lloraron de tristeza, o brillaron de felicidad.
Aun no se nada de vos, pero me arriesgo, arriesgo todo por conocerte un poco más. Aun no se que sera de esto, pero estate seguro que apuesto lo que sea por vivirlo junto a vos.